25 de noviembre de 2013

Consulta: ¿Producen alergias los Sueros Antiofídicos?

Es ampliamente conocida en el ámbito médico la posibilidad de que se presenten complicaciones ante la aplicación de cualquier tipo de suero heterólogo, ya se trate de suero antiofídico, suero antidiftérico, suero antigangrenoso, suero antitetánico o suero antirrábico, entre otros, por ser elaborados en especies diferentes al hombre. Sin embargo, no cabe duda de que sobre este tema se ha querido crear un temor exagerado, pues en el medio hospitalario las respuestas de hipersensibilidad son perfectamente manejables si se sabe distinguir a tiempo sus signos tempranos.

Las proteínas presentes en cualquiera de los sueros antes mencionados pueden generar en algunas personas reacciones adversas, por la presencia en ellos de proteínas diferentes a las presentes en la sangre humana, pero hay que subrayar y hacer claridad sobre este punto afirmando que los sueros antiofídicos no producen alergias, sin embargo puede haber personas alérgicas a los sueros antiofídicos; permítaseme un ejemplo quizás coloquial pero que nos permite comprender mejor este concepto: el veneno de abeja no produce alergias, pero hay personas alérgicas al veneno de abeja. Hemos conocido casos en los que una persona ha sido picada por 300 abejas y aparte del dolor obvio y la inflamación de las picaduras no le ha pasado nada, mientras que la picadura de una sola abeja puede poner en serio peligro la vida de una persona que sea alérgica a este tipo de veneno. Entonces se trata es de una condición de hipersensibilidad propia e individual de algunas personas y no una característica indeseable propia del producto.

En mi experiencia de más de 20 años asesorando al cuerpo médico y más de 600 accidentes ofídicos presenciados y documentados personalmente, solamente he visto un caso de verdadero shock anafiláctico, y se trató de un paciente al que de forma brutal y veloz se le aplicó en el campo una ampolla de suero antiofídico directamente en la vena y sin ninguna dilución. Valga decir aquí, que en un verdadero shock anafiláctico se presenta pérdida de conciencia, convulsiones y cierre total de la vía aérea, lo que constituye una verdadera urgencia médica, por lo mismo, es inadecuado llamar “shock” a la presencia de rash, urticaria o prurito, que son las manifestaciones más comunes en personas hipersensibles a los sueros heterólogos.

Las reacciones “alérgicas” o de hipersensibilidad pueden presentarse ante una gran cantidad de medicamentos y de alimentos, y en la práctica clínica son un asunto cotidiano con el cual el cuerpo médico está familiarizado. Las reacciones a los sueros heterólogos (anafilactoides o anafilácticas) que pueden producirse en algunos pacientes, son el resultado de una sobrerreacción del sistema inmune humano a las inmunoglobulinas equinas. Las complicaciones graves que pueden surgir de estas condiciones son atribuibles en gran parte a una aplicación inadecuada del suero, es decir, a una dilución inadecuada o a un tiempo de paso inadecuado de la infusión; sin embargo, estas complicaciones nunca representan un riesgo mayor al del envenenamiento sistémico sin tratamiento.

En el caso del suero antiofídico polivalente, la prioridad es la neutralización del veneno circulante que puede poner en peligro la vida del paciente, y la posibilidad de una eventual reacción alérgica no es razón válida para omitir su aplicación, ya que esta reacción es perfectamente manejable en el medio hospitalario y no debe tener mayor relevancia cuando la aplicación del suero se hace de manera correcta.

Los sueros antiofídicos por sí mismos no son tóxicos. En su proceso de fabricación se hace un estricto control de la cantidad de proteínas presentes, que debe ser menor del 17 % (Ver BP 2009). Como ya se explicó, las posibles causas de reacciones adversas o de hipersensibilidad se presentan por unas condiciones fisiológicas que son propias de la persona que lo recibe, que por una u otra razón pueden presentar sensibilidad a este tipo de productos.

Quiero por último destacar las condiciones mínimas que la experiencia nos ha enseñado acerca del uso adecuado de los sueros antiofídicos, ya que estas condiciones contribuyen de manera decisiva en una eficaz
neutralización del veneno y reducen la posibilidad de las llamadas reacciones adversas:

- Los sueros antiofídicos siempre deben aplicarse en el medio hospitalario y por profesionales de la salud.

- Los sueros antiofídicos siempre deben aplicarse por vía intravenosa y en la dilución adecuada (el promedio es 100 ml de ssn por cada ampolla, en la práctica, se deben aplicar 5 o 6 ampollas diluidas en 500 ml de ssn).

- Los sueros antiofídicos siempre deben pasarse despacio (en la práctica, esas 5 o 6 ampollas diluidas en 500 ml de ssn deben pasarse como mínimo en una hora u hora y media.

- Durante el paso de la infusión se deben monitorear constantemente los signos vitales del paciente y ante signos claros de reacción de hipersensibilidad, se debe suspender la infusión del suero, aplicar los medicamentos que sean necesarios para tratar la reacción (adrenalina, corticoides y antihistamínicos) y una vez superada dicha reacción se debe reiniciar el paso del antiofídico de manera lenta y controlada.

- Que una persona sea hipersensible al suero antiofídico no es razón para no aplicarlo, pues si no se aplica, el veneno de la serpiente puede causar grandes daños que pueden conducir a una falla multisistémica y a la muerte del paciente.

Héctor Charry Restrepo.
Biólogo - Toxinólogo
asophidia@gmail .com

Normas básicas para la prevención de accidentes causados por animales venenosos

Héctor Charry Restrepo.
Biólogo – Toxinólogo.
asophidia@gmail.com

Muchas veces los accidentes por animales venenosos son prevenibles. Muchos de estos accidentes son causados por la imprudencia e imprevisión de las personas; Son animales venenosos y deben considerarse de cuidado: las arañas y escorpiones (alacranes), las abejas y avispas, las orugas y otros gusanos, los ciempiés (escolopendras), algunas especies de hormigas, las rayas, algunas especies de ranas y algunas especies de serpientes.

Algunas normas elementales de prevención son:
1. El conocimiento. Esta es la mejor defensa. Infórmese, investigue, estudie, conozca e identifique claramente cuales son las especies de animales venenosos que habitan en su región o en la región en la que se va a realizar algún trabajo.

2. En zonas alejadas o de exploración, procure conocer o informarse previamente las condiciones de la región que se va a visitar, infórmese acerca de las distancias, carreteras y caminos, centros poblados, presencia de autoridades y centros de atención, medios de transporte, etc. Disponga de un buen mapa. De la planeación previa depende el éxito de un trabajo de campo.

3. En zonas alejadas o de exploración, cuente siempre con un medio de comunicación disponible (teléfono celular, radio UHF, walkie-talkie, radioteléfono, avantel, teléfono satelital, etc.) y cuente con una adecuada reserva de baterías cargadas para el mismo. En zonas donde no hay ninguna señal disponible ni ningún medio de comunicación accesible, debe evaluarse cuidadosamente la conveniencia de realizar el trabajo o no.

4. Se debe contar con un adecuado botiquín, racional y técnicamente equipado y con personal capacitado para prestar una atención pre-hospitalaria eficiente y verdaderamente útil. Al menos uno de los integrantes del grupo, cuadrilla, equipo o comisión de campo, debe contar con conocimientos amplios de primeros auxilios.

5. Nunca juegue con un animal peligroso ni lo moleste. Los animales venenosos no son mascotas ni animales de compañía.

6. Use siempre sus elementos de protección para el trabajo, tales como botas, polainas, guantes y ropa adecuada (pantalones largos de dril o jean gruesos).

7. Evite caminar de noche en el campo o el monte si no es absolutamente necesario.

8. Evite caminar por entre la maleza o pastos muy altos, utilice siempre los caminos, andenes o vías peatonales. En zonas de maleza tupida utilice un palo largo a manera de bastón o bordón para ir “sondeando” el camino.

9. No introduzca las manos en huecos naturales, debajo de troncos o piedras, o en lugares donde no pueda ver el interior.

10. Si tiene que caminar en la noche utilice siempre botas y linterna.

11. Si en la noche necesita levantarse o salir por cualquier motivo, utilice siempre calzado adecuado (botas) y linterna.

12. Utilice siempre mosquitero o toldillo para dormir o descansar.

13. Antes de acostarse, revise cuidadosamente la cama o la hamaca, revise y sacuda las sábanas o cobertores.

14. Revise cuidadosamente el baño antes de utilizarlo y haga un aseo frecuente de este.

15. Realice un aseo frecuente de las todas las instalaciones (barrer, trapear, sacudir).

16. Revise cuidadosamente escobas y trapeadoras.

17. Revise detrás de muebles y cuadros.

18. En áreas de alta infestación de arañas, escorpiones, abejas, avispas o ciempiés, amarre con cinta las mangas de camisas y pantalones.

19. En áreas de poco uso tenga especial cuidado. Los lugares poco frecuentados como bodegas, depósitos, zarzos, guardillas, etc, son especialmente peligrosas.

20. En áreas oscuras o de poca iluminación utilice una fuente de luz extra (linterna).

21. Revise cuidadosamente la ropa antes de ponérsela.

22. Evite siempre caminar descalzo.

23. Revise botas y zapatos antes de ponérselos.

24. Revise gorras, sombreros y cascos, antes de utilizarlos.

25. Utilice regularmente un insecticida en las áreas de mayor trafico o importancia.

26. Cambie con frecuencia la marca de insecticida.

27. Se debe fumigar también el interior de los vehículos.

28. Disponga adecuadamente de los envases de insecticida.

29. Haga un adecuado manejo de basuras y aguas servidas.

30. Haga mantenimiento a las diversas estructuras y tape huecos y grietas en paredes y techos.

31. Conserve en orden y aseo sus implementos de trabajo y se uso personal tales como equipajes, ropas, herramientas y equipos, evite que estos le brinden refugio a las arañas u otros animales.

32. Realice siempre un adecuado manejo de las basuras y sobras de comida para evitar que atraigan insectos y roedores que puedan servir de alimento a los animales venenosos.

33. Las zonas aledañas a las viviendas, campamentos o sitios de trabajo deben ser rozadas o desyerbadas con frecuencia, en un área mínima de 20 metros a la redonda.

34. Tenga siempre a mano la linterna durante la noche. Antes de levantarse ilumine y revise los alrededores y bajo la cama o hamaca. Cuente siempre con una buena reserva de baterías o pilas.

35. Evite toda a acumulación de basuras, leña, escombros o materiales alrededor de las viviendas o sitios de trabajo.

36. Nunca manipule ni juegue imprudentemente con un animal venenoso, esté vivo o muerto.

37. Si encuentra un animal venenoso en los alrededores de su alojamiento o en su sitio de trabajo, dé aviso a la autoridad competente (HSEQ, Seguridad, Medio ambiente, supervisor, Coordinación de Trabajo de Campo, etc.) es mejor que no intente capturarlo si no se siente seguro o no sabe cómo hacerlo

38. Si ha visto un animal de los que se han identificado como peligrosos en las inmediaciones avise a otros del posible peligro de su presencia.

39. Recuerde que la picadura o la mordedura de un animal venenoso puede ser mortal y es siempre una verdadera urgencia médica; de la prontitud con que se inicie el tratamiento específico puede depender la vida del paciente.

Qué hacer si ocurre un accidente.
- Conservar la calma y la serenidad.
- Dar aviso inmediatamente. Reportar. Comunicarse.
- La persona víctima del accidente debe sentarse o acostarse procurando permanecer serena y sin agitarse; debe permitir que otros la auxilien.
- Si se encuentra una persona sola y sin comunicación, debe desplazarse caminando lentamente hasta el punto en que pueda pedir ayuda.
- Evitar nuevas mordeduras. Alejarse del animal. Retirar cuidadosamente la ropa en la zona de la presunta mordedura.
- Se deben retirar anillos, reloj, pulseras, etc.
- Se deben aflojar cinturones, cordones de zapatos y prendas apretadas.
- Tratar en lo posible de capturar el animal para su posterior identificación.
- Inicialmente se puede intentar comprimir suavemente la pequeña herida o la zona de la mordedura para procurar un sangrado que pueda remover algo del veneno (esto solo es útil en los primeros minutos).
- Hacer un lavado de la zona con abundante agua y jabón.
- Permitir una buena oxigenación.
- Dar a beber solamente agua.
- Improvisar una camilla o medio de transportar al paciente.
- La extremidad afectada debe colocarse en posición funcional y al mismo nivel de la camilla, no debe colgar ni se debe levantar.
- Infundir ánimo y optimismo en la víctima. (Algunos pacientes entran en pánico o en estados severos de depresión.)
- Durante el transporte se debe cuidar que las vías respiratorias estén despejadas y el cuello esté en una posición adecuada.
- Si hay nauseas o mareos se debe colocar al paciente de lado en previsión de un acceso violento de vómito. (prevenir broncoaspiración)
- Hay que darse prisa, en todos los accidentes por animales venenosos el tiempo es vital.
- Acudir cuanto antes al centro de atención médica más cercano.

LO qué NO se debe hacer.
- No hacer ninguna clase de cortes, incisiones ni punciones en la zona afectada.
- No hacer torniquetes.
- No succionar con la boca ni con ningún objeto la zona afectada.
- No realizar procedimientos insólitos con cauterizar o aplicar choques eléctricos.
- No realizar masajes en la zona afectada.
- No aplicar hielo ni compresas calientes.
- No dar a beber licores ni bebidas estimulantes.
- No dar a beber ninguna clase de pócimas mágicas ni remedios folclóricos.
- No se debe utilizar ninguna clase de “remedios caseros”, ni “tradicionales” por muy afamados que sean en la región.
- No recurrir a brujos, hierbateros o rezanderos.
- No perder tiempo a la espera de síntomas. La gravedad del accidente la determinará el médico.
- No dar ningún tipo de medicamento, ni siquiera analgésicos como la aspirina.
- Lo más importante es transportar la víctima en el menor tiempo posible al centro de atención más cercano.
- Atención: Recuerde siempre que los accidentes ocasionados por animales venenosos son muy graves y pueden tener consecuencias mortales; su tratamiento es muy complejo y debe ser siempre intrahospitalario, no bastan las medidas paliativas, ni los primeros auxilios, ni los remedios caseros, ya que pueden presentarse complicaciones de difícil manejo.
- Evite toda perdida de tiempo.

¿Qué se debe informar al médico en el Centro de Atención?
Lo ideal es lograr comunicación con el centro de atención durante el transporte de la víctima para informar al médico sobre su estado y sus condiciones particulares y poder recibir alguna instrucción, sin embargo no siempre esto es posible. Bien sea que se logre una comunicación previa o que haya que esperar a llegar al centro asistencial, se debe informar al médico sobre los siguientes aspectos que ayudarán a evaluar la gravedad del caso:
- Edad, peso y sexo de la víctima.
- Especie y tamaño aproximado del animal agresor (si se conoce)
- Hora en que ocurrió el accidente. (Tiempo transcurrido desde el accidente.)
- Presencia de sangrados locales o distales.
- Signos vitales (Se deben tomar cada 15 minutos).
- Estado de conciencia y neurológico.
- Presencia de vómito durante el viaje.
- Informar si el paciente se automedicó o recibió algún tipo de “remedio”, pócima o bebedizo.
- Informar sobre los síntomas predominantes manifestados durante el transporte.
- Interrogar al paciente o familiares para saber si hay antecedentes alérgicos, de enfermedades cardiacas, sanguíneas, renales o hepáticas, antecedentes de diabetes, asma, bronquitis crónica, drogadicción, alcoholismo, u otras condiciones particulares que deban conocerse.

Además es primordial conocer la identidad completa del paciente, nombre y apellidos, domicilio, teléfonos de familiares a los cuales poder avisar, etc.
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Es importante informarse muy bien acerca de qué entidades o personas pueden brindar asesoría u orientación acerca de la evaluación inicial y tratamiento del accidente, así como sobre el uso de los sueros o antivenenos específicos. En el país hay muchas personas serias con amplia experiencia en estos temas y que pueden prestar -incluso por vía telefónica- una invaluable ayuda en la evaluación y el tratamiento de los accidentes por animales venenosos. Este tipo de ayuda ha contribuido a salvar muchas vidas.

El Centro de Investigación “Ophidia” y Laboratorios Probiol S.A prestan asesoría médica en accidentes por animales venenosos las 24 horas en los números de teléfono celular
310 432 55 62. Dr. Héctor Charry Restrepo. asophidia@gmail.com
310 777 04 41 Dra. Marta Gómez Cabal. probiol@gmail.com

HCHR 15-05-2010

24 de noviembre de 2013

Sueros Antiofídicos: Preguntas más frecuentes






1. ¿Cuántos tipos de Sueros Antiofídicos existen?
Existen dos tipos de Sueros Antiofídicos: Polivalente y Anticoral.
El Suero Antiofídico Polivalente neutraliza adecuadamente los venenos de todas las especies de serpientes pertenecientes a los géneros Bothrops sp., Bothriopsis sp., Bothriechis sp., Bothrocophias sp., y Porthidium sp. (Comúnmente llamadas Taya, Taya equis, Equis veinticuatro, Mapaná, Mapanare, Cuatronarices, Peloegato, Raboechucha, Jergón, Boquidorá, Barbamarilla, Jararaca, Nauyaca, Lora, Macabrel, Sapa, Machaca, Granadilla, Cabeza de Candado, Colgadora, Oropel, Patoco, Patoquilla, etc.); neutraliza además el veneno de serpientes pertenecientes al género Crotalus sp. (comúnmente llamadas Cascabel) y de serpientes del género Lachesis sp. (comúnmente llamadas Rieca, Verrugoso, Pudridora, Chuchupe, Cuaima, etc.)
El Suero Antiofídico Anticoral neutraliza adecuadamente los venenos de las diferentes especies de serpientes pertenecientes al género Micrurus sp. (serpientes de coral verdaderas), comúnmente llamadas Coral, coralillo, Rabo de ají, matagatos, matacaballos, gargantilla, candelillas, cabeza de chocho, etc.

2. ¿Por qué debo tenerlos en mi obra o proyecto?
Porque la mordedura de una serpiente venenosa puede ser mortal si la víctima no recibe atención médica inmediata, entonces tenerlos es cómo tener un seguro de vida. Las serpientes venenosas habitan en Colombia en todo el territorio nacional y los accidentes causados por estos animales son muy frecuentes (cerca de 6.000 al año). Desafortunadamente muy pocas entidades de salud (Clínicas, hospitales, EPS, etc.) cuentan con estos productos y cuando llega un paciente mordido por una serpiente se pierde mucho tiempo vital buscando estos productos. Tenerlos puede hacer la diferencia entre la vida o la muerte.

3. ¿Debo tener en mi obra de ambos tipos de sueros?
Lo ideal es que se tenga de ambos, pues ambas familias de serpientes están presentes en todo el territorio nacional y pueden causar accidentes mortales.

4. ¿Qué cantidad mínima de Suero Antiofídico debo tener?
La recomendación es tener un stock o inventario mínimo de seis (6) ampollas de cada tipo de Suero, es decir, tres cajas de cada uno (La presentación del producto de caja x 2 ampollas), lo que permitiría tratar un accidente ofídico (mordedura de serpiente venenosa) de gravedad promedio. Sin embargo hay que tener presente que un accidente muy grave o severo puede requerir hasta 12 o más ampollas de Suero Antiofídico, ya que la cantidad de Antídoto que se debe aplicar depende de la cantidad y letalidad del veneno inoculado por la serpiente agresora, y estos factores dependen del tamaño y especie de la misma.

5. ¿Cómo deben aplicarse los Sueros Antiofídicos?
Los Sueros Antiofídicos deben aplicarse por vía intravenosa y en el medio hospitalario. Normalmente se aplica una dosis inicial de entre 4 y 6 ampollas disueltas en 500 ml de Solución Salina Normal (SSN), para ser pasados en una y media a dos horas. El paciente puede requerir dosis adicionales dependiendo de la gravedad del envenenamiento y de su respuesta al tratamiento.

6. ¿Quién debe aplicar los Sueros Antiofídicos?
La ley colombiana ordena que los medicamentos uso intravenoso y entre ellos los Sueros Antiofídicos, deben ser aplicados en el medio hospitalario y por personal profesional del área de la salud (médico, enfermera, paramédicos APH, auxiliares de enfermería, personal socorrista entrenado y certificado, etc). Como medida de urgencia podrían aplicarse en campo por personal médico, pero siempre se deberá recurrir al centro hospitalario.

7. ¿Dónde encuentro asesoría o ayuda en caso de una mordedura por serpiente?
En la línea de atención a Urgencias Toxinologicas de Ophidia – Probiol: Cel 310 432 55 62.
En este número, activo 24 horas, puede encontrar apoyo y ayuda, asesoría y direccionamiento para la evaluación, diagnóstico y tratamiento de los accidentes causados por animales venenosos (serpientes, arañas, alacranes, orugas, avispas, etc.). El servicio de esta Línea es gratuito para nuestro clientes.

¿Preguntas, dudas o inquietudes? Comuníquese con nosotros:
Ophidia. Asesoría Especializada en Toxinología y Riesgos Biológicos.
Héctor Charry Restrepo. Biólogo – Toxinólogo.
asophidia@gmail.com
Celular 310 432 55 62 Colombia.